domingo, 1 de mayo de 2011

Sundays isn't at heaven

Y pasó el aburrimiento de domingo. Si pudiera saltarme un día en la semana ese sería el domingo. Típico domingo que se repite todas las semanas: levántate tarde, túmbate en el sofá, desayuna mientras ves la tele, después... ordena la habitación para que tu madre no se queje durante el resto de la semana, convéncete de que tienes que estudiar, para luego sentarte en la silla frente al ordenador y viciarte con el tuenti.

Sin querer han pasado las horas y es la hora de ir a comer, por la tarde te propondrás continuar con el estudio pero te pasará lo mismo, te tumbarás en la cama con el libro intentando estudiar pero tu mente ya anda en otro sitio pensando lo que te gustaría estar haciendo y con quién querrías estar...

Así se pasa el domingo, hora de cenar... hora de irse a acostar y sin sueño, intentas remolonear en el ordenador para no irte a dormir, al final te echas, solo para hacer callar a tus padres, para que te dejen en paz. Para después pegarte hasta más de las tres de la mañana dándole vueltas a tu cabecita loca, sin poder dormirte. Coges el móvil, te gustaría llamarle, pero ya es demasiado tarde y no quieres despertar a nadie, así que pones la radio... programas tipo Ponte a Prueba, me encanta pero intento dormir, no informarme sobre las posturas de Daniela (jajaja), Máxima, no para dormir, thanks. Nada... solo busca una cadena con música relajada e intenta dormir, mañana será otro día, por desgracia no podemos decir que espléndido, es un maldito lunes que empieza con inglés y termina con historia, maravillosa combinación...

Por suerte, mañana ...¡Día del trabajador!, no empezaré con inglés, pero sí estando pegada a las sábanas hasta altas horas de la mañana, ni terminaré con historia, pero sí con una tarde relajada, demasiado relajada... tumbada en el sofá.

Bien por ser un día más de fiesta, mal por ser una repetición del domingo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario