domingo, 29 de mayo de 2011

estrésestrésestrésestrésestrésestrésestrés o... ¿cuatro?

Pobrecito, hace días que no te escribo, pero el estrés de fin de curso se hace notar.
Los exámenes finales que no hacen más que ponerte nervioso y no dejarte tiempo ni para pensar en otra cosa que no sea el duro estudio, el rondar por tu cabeza números, fechas, relatos, poemas...
¡Qué suerte! Dos semanas y c'est fini. No hay cosa que más desee ahora mismo que pasen, que pasen rápido, que pasen como el cierzo, que no me entere de que se fueron.


Por desgracia la máquina del tiempo aún no está inventada y no podré pasar el tiempo tan rapido como quisiera.
De momento mañana me esperan tres fabulosos exámenes inglés, filosofía literatura...